Nace el
Inter de Erick Thohir. El magnate indonesio será el inminente dueño de la mayoría de acciones del club que hoy preside Massimo Moratti. Al margen de las especulaciones sobre el futuro rol que tendrá el actual presidente, al cual Thohir valora mucho en sus primeros pasos por el calcio debido a su experiencia, Don Massimo Moratti ha salido a los micrófonos de Gazzetta dello Sport para darle un mensaje a la familia neroazurra. Declaraciones que preludian un giro histórico para el Inter en una negociación que hoy sólo es retrasado por aspectos burocráticos. A continuación la entrevista.
¿Apenado?
''No, de hecho... he quedado sorprendido con las palabras de Ernesto, un inmenso acto de amor hacia el Inter y una gran prueba de amistad hacia mi. Tiene razón: a los equipos de fútbol hay que amarlos. Él me telefoneó y me dijo: Massimo, ¿Te disgusta si yo digo esas cosas? Imagínate, le dije. Él es todo un señor."
¿Realmente tiene dudas? ¿El partido con la nostalgia ha concluído?
"Nostalgia, por definición, siempre se refiere a dejar algo atrás. Existe un límite entre los actos de amor, como los de Pellegrini... pero yo me decidí a mirar hacia el futuro."
¿Pero no sería atractiva la perspectiva de un grupo de amigos que interviene por pasión, a curar alguna deuda también?
"Las deudas, deudas… siempre se habla de ellas, pero es un error de perspectiva. La deuda del Inter es similar a la de otras grandes empresas, y no me preocupa en absoluto. Yo podría continuar solo. El problema no es la deuda, el verdadero problema es la facturación. Se necesitan recursos para el desarrollo de un tema comercial, si no se quiere llamar industrial, que suena mal en el fútbol... Lo que me importa es el futuro del equipo. Y esto no puede ser separada de la expansión de la marca en el mercado internacional."
Está bien, pero de aquí a entregar parte de su corazón a un multimillonario de Indonesia ... ¿Realmente no hay alternativa?
"Verá usted, desde hace años el fútbol italiano, y me tomo responsabilidad en ello, ganó en el extranjero en el campo, pero financieramente ha jugado un partido casero y lo ha perdido. Se ha nutrido de los derechos televisivos y de golpes de mercado. Por favor, aunque aquellos sirvan para crear identidad y cohesión entre los tifosi, que son el principal patrimonio de un club, hoy nos encontramos incapaces de estar a la altura del sistema, con estadios antiguos y sin un formato que realmente pueda atraer el interés global. Crear un mercado sólido en el extranjero es un proyecto largo, difícil y costoso. La competencia es muy fuerte.
La entrada de un socio de Asia, por ejemplo, trae a casa un mercado fundamental. Obliga a cambiar de dirección y el modo de gestión. Se globaliza y genera nuevos recursos de una manera casi automática. En resumen, te da una internacionalización aún más de lo que da un triplete..."
Ya, el mítico triplete. Tal vez se remonta allí, en esa temporada de múltiples triunfos, recientes y a la vez lejanos, el origen de la nueva forma de pensar Moratti, la ira emprendedora y la decepción empresarial, que ahora le obliga a dar voz, y la razón, a su ego. A partir de esos títulos, el Inter no pudo capitalizarlo en nada. Salvo la gran alegría de ostentarlos y la satisfacción invaluable de ganarlos después de décadas de abstinencia. En términos financieros, la triple corona no provocó un ciclo de desarrollo. Por el contrario, marcó un punto alto y un preludio a un rápido declive. La progresión del presupuesto es inapelable: En 2010, el Inter facturaba 251 millones de euros y en la actualidad, 170. Claro, la falta de contribución por ingresos de La Liga de Campeones, aún así la distancia con los grandes clubes internacionales se ha convertido en abismal.
"Inmensa alegría de acuerdo a la situación que se vivía... Ya sabe, el Inter es como una hija. Una hermosa niña de dotes extraordinarios. Usted da todo para que sea feliz pero llega un momento en que es apropiado enviarla al colegio. La disciplina y la educación son fundamentales para su crecimiento. Sólo así aprenderá a caminar sola... El Inter ha reducido drásticamente los gastos generales y los salarios, pero esto es inútil si no se globaliza. Repito, no es una cuestión de supervivencia. Es una cuestión de desarrollo y debe ser resuelta con una fuerte innovación. El Inter vale mucho más de lo que factura en términos económicos. Debe mejorar la marca a nivel internacional si se quiere tener un futuro en proporción con su tradición."
Las cifras desde el logro del triplete son preocupantes: En 2010 los salarios ascendían a 235 millones de euros, en la actualidad estos se han reducido a casi la mitad, pero las pérdidas, en el balance de situación, se mantuvieron estables (70 millones de euros). Thohir, o quien sea, no es una rendición a los sentimientos, es una necesidad racional. ¿Entenderán los fans? ¿Y Pellegrini se contentará con las respuestas?
"Mi primera preocupación es el Inter, porque es la institución a la que amo. Créeme, lo estoy haciendo por ellos. Entiendo Pellegrini, su propuesta y su afecto son sólo una prueba de que el Inter ha ganado un valor enorme y sin explotar que hay que liberar para el futuro. Él piensa cómo uno de nuestros fans. Por otra parte, una posible llegada de Thohir no sería, en absoluto, una contradicción con la entrada de otros miembros representativos de la historia del Inter..."
¿Y Moratti qué papel tendrá en este asunto?
"Inter será administrada bajo un modelo moderno e internacional. De ser útil, me quedaré a dar mi contribución, pero por favor no hagan de mi rol un mito. También les digo a los aficionados: los presidentes-símbolos en algún momento pueden convertirse en un tapón... Inter no es un asunto personal. Al final de cuentas, a mí nunca me han gustado los sillones"
Fuente passioneinter.net
